Los transformadores eléctricos son componentes fundamentales de la infraestructura energética moderna, pero su instalación y funcionamiento están sujetos a estrictas normativas técnicas y medioambientales. Estas normas sobre transformadores eléctricos tienen por objeto garantizar la seguridad operativa, proteger al personal y prevenir la contaminación medioambiental, en particular la provocada por los aceites aislantes utilizados en muchos transformadores de potencia.
En todo el mundo, los organismos reguladores exigen a las empresas de servicios públicos y a los operadores industriales que apliquen medidas específicas de diseño, contención y supervisión para reducir riesgos como fugas de aceite, incendios y contaminación de las aguas subterráneas.
Los transformadores eléctricos contienen grandes volúmenes de aceite dieléctrico que se utiliza para la refrigeración y el aislamiento. Si se produce una fuga o un fallo, este aceite puede contaminar el suelo y las aguas subterráneas.
Para mitigar estos riesgos, la mayoría de las normas técnicas exigen medidas de protección tales como:
Es especialmente importante contar con una infraestructura de contención adecuada, ya que las fugas de aceite o el agua de lluvia contaminada con hidrocarburos pueden provocar contaminación medioambiental, riesgos de incendio y costosas sanciones reglamentarias.
En Estados Unidos, las instalaciones de transformadores deben cumplir una combinación de códigos de seguridad eléctrica y normativas medioambientales.
Se aplican varias normas y normativas clave:
Los requisitos de protección medioambiental están definidos por las normativas de la EPA para instalaciones que almacenan grandes cantidades de petróleo, incluidas las subestaciones. Estas normativas exigen la implementación de planes de prevención, control y contramedidas contra derrames (SPCC), que suelen incluir las siguientes medidas:
En el Reino Unido, las instalaciones de transformadores están reguladas tanto por normas de ingeniería eléctrica como por la legislación de protección medioambiental.
Una de las normas técnicas más importantes es la BS EN 61936-1, que define los requisitos de diseño e instalación para instalaciones eléctricas que superen 1 kV. Esta norma incluye directrices para proteger el medio ambiente de las fugas de aceite de los transformadores.
Especifica que se deben tomar medidas para contener los líquidos aislantes de los equipos eléctricos a fin de evitar daños al suelo y a las aguas subterráneas.
Otros marcos normativos adicionales son:
Australia también aplica normas estrictas al diseño y la protección medioambiental de las instalaciones de transformadores, especialmente en subestaciones de alta tensión.
Dos normas importantes regulan la contención de transformadores:
Estas normas exigen sistemas de contención alrededor de los transformadores llenos de aceite para gestionar los derrames y evitar la contaminación medioambiental.
En el caso de los transformadores que contienen grandes volúmenes de aceite, el sistema de contención debe tener normalmente una capacidad mínima del 110 % de la capacidad de aceite del transformador para garantizar que las fugas o los fallos catastróficos queden totalmente contenidos.
Las redes eléctricas australianas también exigen medidas de seguridad adicionales, tales como:
El cumplimiento de las normas internacionales sobre transformadores eléctricos suele requerir la instalación de sistemas específicos de contención y control de la contaminación. Akhelec ofrece equipos diseñados para ayudar a los operadores a cumplir con las normativas medioambientales y de seguridad, entre los que se incluyen:
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